Volviste a mis brazos sin apenas darme cuenta que cada beso que me robas es un latido menos en mi corazón. No puedo dejarme llevar ni un día más por este corazón que no levanta el vuelo más que cuando tus ojos lo miran, más que cuando se avecina ese olor que no puedo borrar de mi recuerdo. Hoy me alegre de verte y aunque me hiciera la desentendida me llenó nuevamente el alma de recuerdos. Esos recuerdos que nunca se pierden en el paso de los días pero que por momentos me hacen tanto daño que me gustaría poder olvidar. Hasta cuando recordaré....
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